23 Ene A VECES…LANZO IDEAS AL AIRE
En ocasiones, sentados mirando al infinito, simplemente nos quedamos colgados de la nada. Como cuando los ordenadores se ponen a pensar un momento sin darnos la posibilidad de hacer nada más.
Alguien nos pregunta, y la respuesta, al menos en mi caso es siempre la misma, No estaba pensando en nada.
No me creen, pero es la verdad, por un momento le he concedido a mi mente la posibilidad de librar, y darse una vuelta por ahí, y estoy completamente vacío. Soy un continente, sin ningún tipo de contenido.
En ese momento en el que poco a poco, la mente va regresando de manera pausada a sus posiciones de salida, me pongo delante del folio vacío, o al aire frío de estos días, y lanzo ideas…ideas como estas. Ideas al aire, al fin.
IDEAS AL AIRE
El aire atrapa una idea
robada a un bostezo perezoso,
que se viste de brazos quejumbrosos
y chispeo de ritmo en las afueras.
Se transforma en una luz
de oscuros trazos plasmada
que inundan de piedad la nada
desbordante de paz en su quietud.
Una voz estucada en una nube
de serrana influencia se desgrana,
¡fue un silencio, perdonen el recuerdo!
sufrí un ataque de nostalgia incontrolada.
Volvemos al sunto de la magia
insolente en su llegada repentina
a los muros que guardan las cuartillas
donde queda reflejada la ignorancia.
Pasa el gris rampando surcos
de claros tapados con prestancia,
es lógico que los rasgue la elegancia
de un soplo conformado de disgustos.
Pasa también el aroma
a recia tierra mojada
y llama mi mano alada
a su cuerpo de paloma.
Blanco engarce en un olivo
que verde el pico me adorna
con joven fruto que encona
varas de un recio estilo.
Otro camino gastado al aire
de tiempo parado al sentido,
cruza sello al desvario
y pone huella en mi frase.
Desgarra una rama el viento
del tronco que fiero aguanta
y del grito a la garganta
sólo separa un lamento.
Una hoja se descuadra,
la tierra lodo se ha vuelto
y yo en paloma me encuentro
como savia derramada.
Rompe el oro el ceniciento alto
y arrecia el llanto enfurecido
que siente de la lanza en el martirio
sufrido en el costado humano.
Abandona el vuelo la blancura
que acoge en su seno la vida
y dobla su persona en la caricia
del principio al final de la montura.
Un breve claro evangeliza pechos,
plumas transforman alas en piel
y en el vuelo que mi brazo rodea de satén
observa el reflejo abandonado.
Charcos riegan el instante
postrero, ya en el eco del aliento,
donde mi rostro empapaba el desgobierno
que de sangre diluvió el ambiente.

Alejandra Sanders
Publicado a las 17:23h, 24 eneroDe las ideas sueltas se pueden sacar maravillas Y de tus ideas al aire han salido estos bonitos versos.
Abrazos Jose y feliz fin de semana:)