28 Oct SALAMANCA
Buscaba el silencio día tras día
anhelando el refugio de la dicha
como buscaba el sosiego de Yuste
en sus últimos días el emperador.
Como Unamuno, encontrole en Douro,
Duero, llama a mi puerta su fuego
apagado tras los muros de Zorita
y los árboles contores mudos, quedos
espectadores de excepción del Tormes
sufriente sonrisa de espejos reflejo
de la historia más viva que alberga
los huesos de mil historias;
si cabe aun casi muertas, abandonadas,
al sentido omnímodo de estas tierras
y a su más que ganada fama
de enmendarlas y tornarlas en cálidas,
cuando frías y aun ausentes parecieren.
Entre cubas de roble asiento el esperpento,
me rodeo de aromas a ceniza y fruta roja,
sangre de Cristo, celdas de mil santos
y acomodo de cientos de mis libros,
mil páginas pudieran escribes desde estas vistas,
y sin embargo apenas letras concebidas
aun sin tino, embarazadas de zozobra,
disfrazadas de sentido…aparecen,
soberanas de sus risas y sus miedos
y entregadas al cobijo de sus celos.
Buscaba encontrarme para perderme
silenciarme para escucharme de una vez,
entenderme sin sobresaltar el consuelo mio.
Admirarme en la belleza del paisaje salmantino.
Deshojar mi margarita, primavera acomplejada,
sin flores de cerezo en este olvido,
y olvidarme de los sueños del verano
y camuflarme de colores, hoy cobrizos.
Las voces de la ribera de la historia
te acompañan sin saberlo a cada estribo,
en el uno, el medievo se hace nombre,
y en el otro la calzada pide paso, recio, altivo.
Ahora acartonado velo mil paisajes,
bajo artesas de madera, y sofás de blanco armiño,
y aunque piense que lo intento y lo consigo
no me engaño…
y me miro y no me encuentro
y me encuentro y no me sigo
y aun parado, en este Tormes
que fluye joven como corazón de niño
no dejo de pensarte,
y pasará el silencio
y pasará el olvido
y miraré de frente…
y seguirás conmigo.

Carol
Publicado a las 07:18h, 30 octubreGenial!
Simplemente genial, no encuentro otro calificativo.
Gracias JC
Jose Carlos
Publicado a las 18:40h, 30 octubreGracias a tí nuevamente Carol, por pasarte por este humilde rincón de sueños y dejar tu aportación. Sabes que es de gran valor para mí, y sin duda para todos aquellos amigos que nos leen, pero que son algo más tímidos para dejar sus opiniones aquí.
Un abrazo