01 Nov PREGUNTAS
la doctrina a la cordura
cuando la noche se posa
desnuda sobre la vida?
¿Qué razón puede hallar
la oscura sencillez rendida
a la constante apariencia
de verdades irrelevantes?
Sufre el camino su pena
que empieza y nunca se acaba,
pues anda y desanda tramos
de lugares vueltos nada.
¿Explica la ausencia
el genio tornado cómodo en loas
tras años gastado en canas
observadas con veneración?
¿Se agotaron las preguntas
para encontrar soluciones,
que acerquen a las pasiones
sosiego, paz…quizá luz?
Barato el mundo se ha vuelto
cuando el contento se obtiene
con livianas necedades
que aunque al cuerpo le convienen
al seso poco interesan,
pues postergan las lindezas
que cede el sentido al tacto
y lo que abruma al oído
solivianta al ilustrado.
Espuma blanca rota en mil astillas
clavadas en abismos recios
de luz, arropados en sabiduría,
rugid en interiores de olvido llenos,
aunad en olas, columnas de gobierno
que adopten titanes de locura.
Irrefrenable letra derramada,
terrible duda que te apostas
sin sentido a mi umbral desguarnecido
de las horas en que el blanco acompaña.
Negro signo, amplia mancha
que emborronada de raciocinio
empeño prestas en empresa tamaña
de incuestionable celo guarnecido.
Adopta imagen desgarrada de auxilio,
en héroes desdentados por el tiempo,
acude imperturbable a la ayuda
de alisios enterrados por la mente.
Aflora sueños perdidos en la nieve
perpetua de saberes falsos imberbes,
asexuados, poliomielíticos miembros
afectados en vidas adolecidas de arcano.
Lloro sal.
Lloro arco iris.
Lloro ninfas y dioses
y damas y caballeros
y villanos vueltos buenos
tras unos números pasados.
¿Es el tiempo un aliado
que empeño pone en cuidarnos
para después abandonarnos
a suertes de poco pelo?
¿Es un cuento nuestra vida,
que de farsa se disfraza
para contentar patriarcas
de tronos en altas cumbres?
¿Títeres, marionetas,
rediles, borregos, mansos,
somos tan sólo humanos
de paso en horas gastadas?
Yo soñé que respiraba,
y que podía crear, que desafiaba
finales prontos en carnes finitas
con comienzos lentos en barbas etéreas.
No ser de ser envuelto
en un mar de mil ideas
que tratan de recordarse
entre caricias de seda.
Instintos desenfrenados
gastando velas a estímulos
que como lo cierto, es finito,
quedando sólo a la espera.
Sume el cielo amplia sospecha,
grande arana en inquietud de afrenta,
puesto que quien cuenta miente
quien escucha se alimenta
de ambigüedades que alientan
el espíritu perdido por el cuerpo
que se busca sin acierto en la tierra.
Una voz se alza rompiendo monotonías
dictando claves de asombro
a ojos vueltos a realidades confundidas.
Otro error se demuestra con arrojo.
Otra muestra sin argumentos de desidia.
El desconsuelo no escucha la palabra
puesta en marcha en apoyo de justicias,
que aunque divinas se piensen,
terrenas tienen por firma.
Si gusto tiene el mundano,
oro la urraca conserva,
y mientras crece el embuste
la urraca en cuervo se encuentra
que con cuidado y afecto
troca graznido en fonema
y las entrañas el resto
con sumo placer le entregan,
que no hay nada como el bulo
para que la humanidad entera
pueda dormir su conciencia.
Mañana en uso y disfrute
de los derechos que ostenta
lanzará sobre las aguas redes,
designando las especies
que el desgobierno sustentan.
¿Has visto caminar sereno
y descalzo sobre lagos de sal
muerto en barcas sobre el cielo
a un hombre de larga barba
fino porte, azules ojos, gesto plácido
que pesca almas y siervos?
Búscole para servirle,
he desistido en mi empeño
y pienso abandonar mi credo
en verdades absolutas.
Pues si pastor ha venido
desde incognoscibles reinos
para sufrir mil quebrantos,
prefiero prestar oídos
y ser vil pastoreado
en parábolas nombrado
con venas de sangre limpia
que asentir sin más cuidado
al bien que algún deslenguado
supone que enraíza aquí,
pudriendo ilusiones malvas
con vana palabrería
que a fuerza de repetirse
acaba siendo acogida
como verdad absoluta
siendo verdad relativa
la que de boca del hombre
puede llegarse a la misma.
Eremita vuelvo mi destino
observando resplandor amarillento
por lunas en cielos pardos
que sin brillante espejo
alegren mis gastados pasos.
Místico de lo que pudo ser
y no fue, por el destierro
en algún tiempo a la codicia
ideada como destrucción pausada
del escaso bien que habita.
Cada frase estúpida se siente,
cada tesis es un insulto al intelecto
¿perdimos las preguntas
antes de tener respuestas al cuidado?
¿o asumimos como nuestras las ideas
que alguien puso como dogmas
en su afán de pensar
sin cansarse demasiado?
Anacoreta del mar oceano,
me adentro en lo profundo,
si encuentras respuestas en mis versos
fallé en mi substancia
erróneo fue el intento en algún lado
me envenené de araneros
pues sólo vi preguntas como nexo
entre ustedes y el comienzo de mis miedos.

Beatriz Escribe
Publicado a las 13:11h, 01 noviembreMe encanta tu poema, pero en las bases del concurso la única limitación que hay es la extensión máxima de 30 líneas, supongo que no lo has leído o lo has pasado por alto. Te invito a que participes con otro poema, pues si los ponemos muy extensos y la participación es numerosa luego es muy costoso leer todo.
Un saludo.
Beatriz Escribe.
Jose Carlos
Publicado a las 09:48h, 02 noviembreEs cierto Beatriz, no me había dado cuenta de este punto, participaré con otro poema. Muchas gracias por comentar.
Un saludo.
Alejandra Sanders
Publicado a las 19:32h, 01 noviembreCuánta riqueza tienen tus versos!! Somos títeres, es cierto, la gran mayoría lo somos y unos cuantos titiriteros nos manejan a su antojo.
Abrazos.
Jose Carlos
Publicado a las 09:54h, 02 noviembreMuchas gracias por tus palabras querida Ale. El despertar de todos nosotros, es algo que está en nuestro interior, que nos corresponde a cada uno de nosotros, que en cierta manera en nuestra obligación para devolverle a este mundo en el que vivimos parte de lo que nos ha dado, o de lo que nos da diariamente. No podemos poner en manos de otros, lo que sólo a nosotros nos corresponde, simplemente por eludir nuestras responsabilidades, y con ello poder dormir un poco mejor cada noche. Con muy poco de cada uno de nosotros, todos esos, que piensan que somos estúpidos, y que somos fáciles de manejar, acabarían desapareciendo de la faz de la tierra. Sigo confiado de que es posible. La literatura, las artes, las ciencias, son el mejor motor para ello.
Muchas gracias de nuevo por pasarte por esta que es tu casa y comentar.
Abrazos.