05 Dic ENTRE DOS AGUAS
Hace escasos días, nos dejó Paco de Lucía, algo más que un guitarrista. A mi modo de ver, algo más que un virtuoso, algo más que un genio, algo más que un artista. Alguien que disfrutando nos ha hecho disfrutar, y aun hoy día nos hace disfrutar con una sonrisa al escuchar cantar su guitarra acariciada por su mano experta y virtuosa.
No soy un experto, es más me cuesta mucho, apreciar ciertos aspectos de la música para mi desgracia, puesto que me encantaría tener un mayor conocimiento de ese arte para apreciarlo en su justa medida pero lo que si es cierto, es que se identificar perfectamente cuando algo me pone la carne de gallina, y eriza los bellos de mi piel. Es el mejor indicador para saber cuando algo es bueno. Con la guitarra de Paco de Lucia, sentía esa sensación siempre.
Vaya desde estas líneas mi pequeño homenaje, muy humilde, y con el riesgo de que, por supuesto mis versos, y mis manos jamás lleguen a estar a la altura de su magia.
Dónde quiera que estés…sigue acercando sentidos, sigue rasgando las cuerdas, sigue creando misterios que acerquen cuerpos y almas, que llorosos nuestros gestos, saltemos desde las sillas, prorrumpiendo en mil aplausos que apaguen, de alguna forma, el deseo que nos embarga de decirte lo felices que nos hace cuando llora y cuando ríe, tu guitarra.
Entre tu distancia y mi deseo no hay nada
mas que miradas distraídas
y pieles que se abrasan.
Entre tu distancia y mi deseo hay una guitarra gitana
más que pechos palpitantes
escondidos en palabras.
Entre tu distancia y mi deseo hay cada vez menos
menos litros de vacío
de aire que nos separa,
hay menos indiferencia
y más fragor de batalla.
Ya tus ojos no me huyen
tus manos no me separan
ya tu ropa se desprende
dejando al aire la magia
de las curvas de madera
que rasgándose a mi tacto
gimen notas de baladas
de cante jondo lascivo
sin apagarse, aun me cantas.
Entre tu distancia y mi deseo, ya no se encuentra distancia
ya somos uno rendidos
abrazados a la noche
danzando en sudor ajeno
con las notas de suspiros
de las manos que se ansían
por abarcar piel y lujuria
por penetrar en lo oscuro
que traiga el estallido que reclaman,
ahora los ojos silentes
ahora la boca que exhala
y susurra en el oído cercano
clamando que no pare la danza.
Entre tu distancia y mi deseo, no hay sabanas ya
no hay miradas, ni sonrisas, ni desgana
no hay indiferencia, no hay desidia
no se encuentra más que el llanto de las notas
de la noche de Granada.
No hay desconocidos ahora, reposando en esa cama
sólo la brisa gitana, del Albaicín y la noche
y un compás a mano y caja
acompañando el momento
repicando en nuestras almas
frontandose nuestros cuerpos
empujando nuestras caderas
abrazandose los pechos trémulos
pidiéndonos más, sin calma
descansando ya podremos
alejar estas escenas de nuestras mentes arcanas.
Entre tu distancia y mi deseo, ya solo queda recuerdo,
una canción, y mil lagrimas.
Las que afloran al balcón de mis ojos
cada vez que te veo
y mis manos no te acarician…
entre dos aguas.


Su
Publicado a las 07:54h, 05 diciembre«Por el agua de Granada, sólo reman los suspiros». F. G. Lorca
Precioso poema…
Jose Carlos
Publicado a las 11:00h, 05 diciembreMuchas gracias por tus palabras Susana. Me alegro mucho que te guste. Y sobre todo me halaga evocar versos tan excelsos como los del gran Lorca.
Bs.
Carol
Publicado a las 08:04h, 05 diciembrePoema hermoso y sugerente. La guitarra, el cuerpo de una mujer….. Quizás Paco de Lucía establecía esa analogía en su mente para interactuar con la guitarra de la forma en que lo hacía.
No cabe duda, era, es un genio y su arte sigue vivo.
Mi tema favorito es «Entre dos aguas», no soy muy original puesto que es de los más conocidos pero me encanta.
Muy bueno el final, José Carlos.
Jose Carlos
Publicado a las 11:03h, 05 diciembreMuchas gracias por tus palabras querida Carol. Ciertamente, las curvas de una guitarra española y su sonido, evocan muchas cosas, pero sin duda una de ellas es la sensualidad de las curvas de una mujer. Si es lo que hacía Paco de Lucia para crear, desde luego que ya no me cabe duda entonces de que es lógico que salieran las obras tan geniales que salían. Buena elección del tema, como. El título de este post, sin duda una de sus obras más universales. Me pone la piel de gallina.
Gracias por comentar. Un bs.