18 Ene EN UNA NUBE
De nuevo, vuelvo a estar con todos vosotros ¿dónde mejor?
Alguno seguro que tiene mil respuestas a esa pregunta, y seguro que le lleva distintos lugares con su mente. Bien, no hay problema, la mía me lleva a estar aquí compartiendo mis locuras con vosotros 😉
En este caso, he querido traer un poema de mi primer libro del que creo que os he hablado en alguna ocasión, sobre en los primeros post de este blog, EL VERSADOR DE SUEÑOS, que podéis ver en la página dedicada en este blog a mis libros y en cuyo enlace podéis haceros con él.
Como el título de este post, se titula EN UNA NUBE. Y he querido traerlo porque es como yo me siento cada vez que escribo, cada vez que puedo compartir con el mundo aquello que siento, aquello que me sucede, aquello que observo, o aquello que me parece en mi libertad, en mi cabeza, en mi pecho.
Sin duda, a todos vosotros os hará sentir así, una cosa bien distinta. No sé, la sonrisa de vuestros hijos, la caricia de vuestra pareja, un resultado de una prueba académica, una noticia…cualquier cosa. Por eso, estoy completamente convencido de que podéis entender aquello de lo que ahora mismo os hablo.
Si esta mañana, os levantarais, y desayunando con vuestra taza de café humeante en la mano, os preguntaran ¿que os hace estar en una nube? ¿qué hubieras respondido?
Si te apetece compartirlo conmigo, déjame un comentario, son dos segundos, seguro…o el tiempo que tu quieras. Quien sabe, igual puede dar lugar a alguna de mis historias ¿te imaginas? 😉
EN UNA NUBE
Soy la inquietante inconsciencia
de unos versos bajo el agua
de una noche fria de otoño
camuflado en mil palabras.
Soy la dura roca que soporta
impasible el golpeo enfurecido
de las olas de un mar
sin espuma de plata en su mirada.
Soy el apático bufón de un reino
sin rey, sin reina…sin nada,
con una triste alfombra por vestido
de perlas de llanto y rubíes de dolor adornada.
Soy el reflejo del aire
ante el espejo de un río
de verde agua turbia estancada,
sin nadar de peces, sin risa de cascadas.
Soy la estéril sombra
de una sonrisa en la cara,
soy la daga que se clava
en lo hondo de mi pecho.
Soy el ángel sin sus alas
un querubín sin su cielo,
un arcángel sin palabras
sentado en una nube, sin consuelo.
Soy de la voz un suspiro,
del corazón el deseo,
soy el aire que se eleva en tu perfume
hasta embriagarse en tu cuello.
Soy el que en tus ojos reza,
en sueños un amor sincero,
soy el que vela cada noche
para escribir cuánto te quiero.

pepe gracia resille
Publicado a las 19:53h, 18 eneroY, también, eres la lucidez que escribe este magnífico poema…
Jose Carlos
Publicado a las 20:18h, 18 eneroBienvenido Pepe. Muchas gracias por tu comentario, y sobre todo por tus palabras hacia mi persona.
Un abrazo.
Alejandra Sanders
Publicado a las 22:41h, 18 eneroHermoso versos, delicado y sensibles. Los he disfrutado Jose.
Abrazos!!
Jose Carlos
Publicado a las 05:40h, 20 eneromuchas gracias Ale. Me alegro mucho de que hayas disfrutado con ellos. Un abrazo.
Ana Lía Rodríguez
Publicado a las 01:41h, 19 eneroNo manches!!! Eres puro amor! Impresionante y romántico final. Me ha encantado. Te comparto, un abrazo
Jose Carlos
Publicado a las 05:42h, 20 eneroHola Ana Lia, muchas gracias por el comentario, y por tus palabras. Me alegro de que te haya gustado tanto. Por supuesto muchas gracias por compartir. Es fantástico la riqueza de nuestro castellano, fijate que entiendo perfectamente lo que quieres decir con «No manches!!» pero no lo había oído jamás ;P Gracias de nuevo, estaré encantado de tenerte por aquí, cuando tu quieras regresar de nuevo. Un abrazo.