16 Dic CONTRADICCIONES
En muchas ocasiones vivimos presa de una contradicción constante, de una dilemática, de mil preguntas resonando en nuestro interior sin aparentes respuestas.
Vivimos presa de las contradicciones entre lo que deseamos y lo que nos han enseñado que debemos hacer. Buscando decidirnos entre lo que estamos convencidos que el corazón nos dicta y lo que nuestra sosegada y bien «educada» cabeza nos va apuntando como un enanillo malvado, que debemos hacer.
El instinto, es un buen indicador de lo que en muchas ocasiones (es cierto que no siempre) debemos hacer. Estamos programados de una determinada manera, y el resultado de nuestras acciones será lo que deba ser, no lo que nosotros hayamos proyectado que sea.
¿Has tenido esa sensación en algún momento de tu vida, estar parado dudando entre lo que deseas y lo que te han estado diciendo que debes? ¿Te paralizan las contradicciones de tu dialogo interior? ¿Te apetecería compartirlo conmigo, a lo mejor me ayuda? Yo, todos los días.
EN CONTRA DICCIÓN
Quieres tantas cosas
y estás tan cansada…
que si un árbol fuera rama
tus palabras fuesen nada.
Quieres acabar con la distancia
acercando quizá más la madrugada
y es sereno el cielo que se apaga
entre tu risa y mi mirada.
Sereno, como la pluma de mi verso
en el llanto mecido de una barca.
Crezco como hierba que ahora mata
con tinta en mi lamento.
Quieres y no puedes acabar con mi tormento.
Y casi lo consigues, con descuido…
y al hacerlo hubiera muerto.
Que son mis versos el aire que respiro
y el sustento con que muevo, mis anhelos.
Una noche, ausente de mi lado
recitaba…
y comprendí por un momento que vivía.
Noté como el tiempo se paraba
sentí que tus palabras no me oían
y aun amando tu misterio femenino
casi tanto como lo hice el primer día
comprendí que lo nuestro se acababa
aunque no hubiese comenzado todavía.
Alejandra Sanders
Publicado a las 01:37h, 18 diciembreHola Jose, muy bonitos versos, que no se termine eso que aun no empieza:)
Abrazos.
Jose Carlos
Publicado a las 06:17h, 19 diciembreMuchas gracias por comentar Ale. Muy cierto esto que dices. Que no se termine, somos nosotros los responsables de que, de alguna manera, no termine.
Un abrazo.